Desde la desaparición de su padre hace 13 años, Dalor Luzesperanza un hombre ya, adiestrado en la arte de la luz para usarla por el bien del mundo, enseñado por el líder de los caballeros de sangre Lord`themar Therom, salvador de Lunargenta y de todos los elfos que aun residen ahí.
Un día cualquiera sobre las 10 de la mañana, cuando Dalor termina su ultimo entrenamiento para ser un fiel seguidor de la luz, acabando su entrenamiento Lord`themar Therom pide que le visite, y Dalor no puede negarse...esta ahí gracias a el, se dirigió a los aposentos de Lord´themar Therom, donde respetadamente y con su reverencia le pregunto
Dalor -¿Me llamabas Lord´themar Therom?- le decía arrodillado, mientras que el líder baja de sus aposentos y lo levanta, diciéndole
Lord´themar -Demos un paseo Dalor...- le decía muy tranquilo, dieron una vueltas por las afueras de la ciudad donde todo era precioso, haba vegetación animales corriendo, algo conservado, tras quedarse mirando la cicatriz muerta, una brecha que hizo la Plaga, para tener un acceso a Lunargenta que Lord´themar y todos los paladines caballeros de sangre consiguieron cerrar pero se quedo la cicatriz, Lord`themar mirando la cicatriz llena de muertos vivientes andando a sus anchas pero perdidos, le dijo
Lord´themar -Dalor necesito, que viajes hasta Orgrimmar, y le entregues esta carta a Thrall, y no quiero que la leas- le decía bastante serio, mientras le mostraba la carta Dalor muy extraño le respondió
Dalor -De acuerdo Señor...la llevare a su destino- le decía mientras que Lord`Themar le ponía sus manos encima de el y las siguientes palabras que salieron de su boca
Lord´themar -Haras algo grande por el mundo que corrompido por el rey de la muerte...lose la luz me lo a dicho...- le decía con pequeñas lagrimas en los ojos, Dalor lleno de valor, fue a su casa, se despidió de su madre Elenia Vientosuave que abrazaba a su hijo como si nunca mas fuera a verlo, Dalor se marcho, sin tardanza poniendo rumbo a las tierras de Durotar donde debía dirigirse a Orgrimmar, a llevar esa carta al joven jefe de guerra.
Uso un pequeño orbe de transferencia que conectaba con la ciudad de los renegados, donde le esperaba un Zepelin, para ir a Durotar, pero en su camino se encontré ciertos obstáculos, enemigos que le molestaban pero que conseguía quitárselos sin mucha dificultad, hasta que vinieron en manada eran 4 contra Dalor, no podía estaba cansado de las batallas anteriores
Entonces de la nada apareció un especie de Muerto viviente, con un bastón a su espalda, y le dijo a Dalor mientras lo agarraba.
?? -Agárrate ami- le dijo mientra que Dalor lo agarro con las 2 manos, y una vorágine de magia arcana, los envolvió y lo siguiente que ocurrió, se encontraban en la torre de Zepelin a unas millas caminando, Dalor en el suelo conmocionado por la aparición repentina y el cansancio de las peleas, el Muerto viviente se giro y le ayudo a levantarse con una sonrisa en su cara, deforme pero unos ojos tan vivos como los míos.
?? -Me llamo Tallum, Dalor...Tu líder Lord´themar hablo conmigo...me dijo que te ayudara si tenias algún problema- me decía mientras cogía su mano y me levante con ella, mis siguientes palabras fueron de agradecimiento
Dalor -Muchas gracias Tallum, te debo una- le decía mientras caminaba hacia la torre de Zepelin a esperar, que tardaria en llegar, estuvieron hablando durante unas 2 horas que tardo en llegar el Zepelin, la oscuridad en las a fueras de Remól sus nubes tan oscura como el corazón del rey exánime me daban un pequeño escalofrió, durante esas 2 horas Tallum y Dalor se conocieron tanto que hicieron muy buenas migas en poco tiempo, al llegar ambos subieron, y fueron a sus habitaciones, Dalor andaba algo cansado por el viaje no acostumbraba a caminar tanto. Cuando se levanto salio hacia la superficie del Zepelin donde Tallum miraba las tierras de Durotar que se podían divisar, era una mañana preciosa, Dalor calculaba que no eran ni las 9 de la mañana pero estaba bastante espabilado, eran camas muy cómodas, Tallum gira la cabeza y levanta la mano en señal de saludo
Tallum -Bueno días Dalor...En 1 hora llegaremos a las tierras de Durotar- le decia mientras ambos miraban el horizonte con una sonrisa
Continuara...
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