ese soldado que no se rinde, que con coraje y valor se alza el solo contra el ejercito enemigo, para morir de pie y no vivir arrodillado.
Un soldado que no descansara hasta que lo derroten, por pelear por la causa que lo impulsa a no dejar de luchar y llegar a donde a su limite, aunque ese intento sea en vano y sepa que no conseguirá nada, morirá por la causa que lo impulsa a esas acciones, que no son de loco si no de un humano...con voluntad la fuerza de valor incalculable...el arma mas poderosa y la motivación mas fuerte.
Morir por esa razón es morir como un héroe.
Ahora cambiamos la metáfora al amor.
Volvemos a ese cuento que habla sobre el chico que nunca se retiro, aunque sus esperanzas lo hayan hecho.
Ese chico que siempre ayudaba a sacar una sonrisa con alegría y optimismo, aunque el mismo estuviera en situaciones que ni el mismo podía sonreír, pero lo hace por ayudar a alguien.
Un chico que no parara de intentarlo hasta que la ultima gota de esperanza caiga a un vaso que se volverá a beber para seguir intentándolo, aunque sepa que no conseguirá nada, pero lo intentara por una causa noble...por hacerle caso a algo que muchos ignoran "El corazón" ese órgano que es quien nos dice lo que sentimos...el que nos saca las lagrimas cuando nos emocionamos, son sentimientos...de un humano, sentimientos que muchos ignoran y que muchos piensan que tienen pero en verdad es una bolsa de falsedad. Que piensas que puedes esperar toda una vida a que ella se siente en el mismo banco que tu, para pasar una tarde juntas...pero son solo ilusiones y al cabo de 2 horas te levantas buscando uno calentito.
La gente que de verdad espera en ese banco frió y alejado, son los que no dejarían que se fuera la persona que se siente, sea lo que sea, a quien le importa esperar...por conseguir algo que va mas allá de los sentimientos.
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